Obligaciones, compromisos, prisas, ansiedades…Trabajo, familia, amigos…
Al final del día, a pesar de no haber parado ni un solo momento, es probable que sientas esa sensación de “no haber hecho nada”.
Vamos a tal punto en modo piloto automático, que no paramos a apreciar momentos, que de bien seguro hay varios, merecen la pena disfrutar.
A veces nos autoengañamos pensando que no tenemos esa libertad o suficiente tiempo. Pero como mantra, repetirte lo del “Si quieres, puedes”.
Lograr sacar este tiempo para el autocuidado, el descanso y la diversión es esencial para nuestro bienestar y equilibrio emocional. Nos ayudará a reducir el estrés y sentirnos satisfechos, de forma que afrontaremos las obligaciones diarias mucho mejor.
Como consejo; no esperes a sacar tiempo para el fin de semana. El mejor momento siempre será ahora.
El tiempo para ti es invertir en salud. Es una necesidad básica como comer o dormir.
Consiste en buscar un rato al día para dedicarte en exclusiva a ti.
Hay quien practica yoga, quien desconecta escuchando música, quien lee un libro, juega a la play o simplemente mira las musarañas desde el sofá de casa.
Siempre y cuando sea algo que sientas de verdad que te hace bien, bienvenido sea.
Pero ¿cómo sacar tiempo si parece que necesite 3279 horas al día?
Te dejo algunos consejos;
Aprender a decir no
Si no quieres sobrecargas, es un punto especialmente importante. No por querer complacer a todo el mundo tienes que descuidarte tú.
Optimizar las horas del día fuera del trabajo
¿Eres de esas personas que procrastinas o realmente tienes bien planificado el resto de día fuera de horario laboral?
Si te planificas bien, seguro que encuentras ratitos libres en los que puedes aprovechar para descansar o hacer alguna actividad que te gustaría hacer.
No es necesario cambiar por completo nuestras rutinas, simplemente hacer pequeños ajustes que nos ayuden a optimizarlas.
¿Qué te gustaría hacer?
¿Cuánto tiempo, aprox. , te llevaría hacerlo?
Delegar
Seguro que hay algunas de las cosas que “tienes que hacer”, que podrían delegarse. Perder el miedo a pedir ayuda, o simplemente la repartición de tareas, es muy aconsejable.
No es necesario que te lo cargues todo tú.
Y sobretodo;
No sentirte culpable
Ni por cogerte ese ratito al día, ni por delegar, o por decir que NO a algo que no te apetece o sabes que no te va a hacer bien.

0 Comentarios